Sugar Blues

Como la heroína, la cocaína y la cafeína, el azúcar es una droga adictiva y destructiva, pero la consumimos diariamente en todo, desde cigarrillos hasta pan.

-William Dufty, autor de Sugar Blues.

En Chile el consumo de azúcar excede las recomendaciones internacionales. Según la consultora Euromonitor Internacional, Chile es el segundo país del mundo que más azúcar obtiene de los alimentos, con 142,7 gramos per cápita al día.

 “Mucho del azúcar que se consume es en forma líquida, a través de bebidas, lo que facilita su consumo y hace que los consumidores no se den cuenta de que están ingiriendo tanta azúcar”, explica Sara Petersson, analista de Nutrición de Euromonitor.

 Chile está liderando en consumo bebidas y snacks azucarados lo que se relaciona con la  prevalencia de obesidad cuya principal consecuencia es la diabetes, enfermedades cardiovasculares y cánceres. En contraste somos numero 20 en el consumo de alimentos frescos.

Castillo explica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de azúcares no debería superar lose 50 gramos de azúcar diarios, el equivalente a 10 cucharaditas. En el caso de un hombre de 70 kilos, la recomendación es que consuma menos de 50 gramos diarios de azúcar y se indica por la OMS que sería mejor si se consumen menos de 25 gramos,

Los seres humanos aman las cosas dulces. Incluso antes de comenzar a refinar el azúcar, buscábamos alimentos con sabores dulces. El azúcar es un carbohidrato simple que existe naturalmente en alimentos tales como granos, habas, vegetales y fruta. Cuando no se procesa, el azúcar contiene una variedad de vitaminas, minerales, enzimas y proteínas. Cuando el arroz integral u otros granos enteros son cocinados, masticados y digeridos, los carbohidratos naturales se descomponen uniformemente en moléculas de glucosa separadas. Estas moléculas entran en el torrente sanguíneo, donde se queman suavemente y uniformemente, permitiendo que su cuerpo absorba todas las cosas buenas.

El azúcar de mesa refinado, también llamado sacarosa, es muy diferente. Extraído de la caña de azúcar o remolacha, carece de vitaminas, minerales y fibra, y por lo tanto requiere un esfuerzo adicional del cuerpo para digerirla. El cuerpo debe agotar sus propios minerales y enzimas para absorber la sacarosa correctamente. Por lo tanto, en lugar de proporcionar al cuerpo nutrición, crea deficiencia. Se introduce rápidamente en el torrente sanguíneo y causa estragos en el nivel de azúcar en la sangre, empujándolo primero hacia arriba, causando excitabilidad, tensión nerviosa e hiperactividad, y luego dejándolo extremadamente bajo, causando fatiga, depresión, cansancio y agotamiento. Las personas conscientes de la salud son conscientes de que sus niveles de azúcar en la sangre fluctúan enormemente inducidos por el aumento de azúcar, pero a menudo no se dan cuenta de la montaña rusa emocional que acompaña este aumento. Nos sentimos felices y enérgicos por un tiempo y de repente, inexplicablemente, nos encontramos discutiendo con un amigo o pareja.

 

El azúcar se califica como una sustancia adictiva por dos razones:

  1.  Comer incluso una pequeña cantidad crea deseo por más.
  2. Dejarla provoca síntomas de abstinencia como dolores de cabeza, cambios de humor, antojos y fatiga.

 Hoy en día, el azúcar se encuentra en muchos de los snack habituales, como pasteles, galletas y dulces. Pero también lo encontrará en conservas de verduras, alimentos para bebés, cereales, mantequilla de maní, pan y salsa de tomate. Se disfraza a menudo en lenguaje de lujo, etiquetado como jarabe de maíz, dextrosa, maltosa, glucosa o fructosa. Incluso algunos alimentos llamados saludables contienen azúcar. Una barra de semilla de amapola con limón Clif Bar tiene 21 gramos de azúcar, o 5 cucharaditas. Compare eso con un donut de chocolate con glaseado de Dunkin ‘Donuts, que tiene 14 gramos de azúcar, o 3 cucharaditas. Usted puede pensar que su taza de café de la tarde sólo tiene un poco de azúcar, pero una de 470 ml de Starbucks Frappuccino en realidad contiene 44 gramos de azúcar, o 10 cucharaditas, ¡eso es como comer tres donuts!

El consumo excesivo de dulces refinados y azúcares añadidos que se encuentran en los alimentos cotidianos ha conducido a una explosión de hipoglucemia y diabetes tipo 2.

Adaptado de la publicación de Joshua Rosenthal, Integrative Nutrition, 2008.

Esmeralda Herrera
Esmeralda Herrera

Health y Business Coach

Curiosa por esencia, emprendedora multi pasiones, apasionada por el desarrollo del potencial humano. Health Coach del Institute for Integrative Nutrition of New York. Con estudios de Executive Coaching en Handel Group, EEUU, terapeuta en Emotional Freedom Thecnique (o tapping) y en Mindfulness.

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